Mostrando entradas con la etiqueta A Taberna do Cantón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta A Taberna do Cantón. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de julio de 2014

A TABERNA DO CANTÓN (Ferrol)


La pasada semana fui a comer a la "Taberna do Cantón", un sitio al que no había ido nunca pero si oído muchas veces hablar de el, se oyen muchos comentarios pero yo voy a contar lo que a mi me realmente me ha parecido, y tengo que decir que he salido encantado, me ha gustado mucho la comida, me han atendido muy bien y el local es muy acogedor.

En esta ocasión fui con un compañero a comer el menú ejecutivo, que es un menú que preparan solo por semana, que es el mismo para todos los días (se puede consultar en su facebook o registrarse y recibirlo semanalmente en el correo) y que cada semana lo cambian con nuevas propuestas, es un menú que tiene un precio de 15€ por persona y que incluye todo, primero, segundo, postre, café, bebida y pan. Ofrece unos platos elaborados que se salen de lo que habitualmente solemos encontrar  y cocinados con productos de calidad demostrada.

En esta ocasión la propuesta que teníamos para la semana era de primeros "Calabacín Relleno o Tortilla de trigueros y jamón", de segundos "Huevo Mollet con pulpo y verduras a la plancha, Cocochas de bacalao en salsa verde o Ternera Asada", de postre "Tarta tres chocolates o Requesón con miel", nosotros optamos por tomar lo mismo de primeros, la "Tortilla de trigueros y jamón", estaba muy buena, abundante y hecha con buena materia prima, y de segundos yo me fui al "Huevo Mollet con pulpo y verduras a la plancha" también muy bueno, el pulpo en su punto de dureza y acompañado con unas setas, la verdad me gustó, el otro comensal optó por las "Cocochas de bacalao en salsa verde", las pude probar y estaban muy buenas, una ración abundante. De postre nos fuimos los dos también a por la "Tarta tres chocolates" una ración enorme y que costó mucho terminar.





La verdad es un sitio que recomiendo, me gustó todo en general, la comida muy buena y abundante, el servicio también bueno, nos sirvieron relativamente rápido, el local muy acogedor, solo tengo que decir que pienso volver pero a comer de carta y probar algunos de los platos que tienen con una pinta excelente, espero muy pronto poder contaros mas cosas sobre este sitio.

Saludos.

jueves, 22 de octubre de 2009

A TABERNA DO CANTON (Por A.Gaveiras)

La critica que nos ocupa es de un restaurante que no he llegado a probar por culpa de la camarera que nos atendió, o mejor dicho, que no nos atendió. Por poner a los lectores en situación, era un viernes a eso de las 22:00 cuando asoman las ganas de cenar algo y se empieza con el eterno debate de ¿A dónde vamos?. Después de varios descartes se me ocurre la idea de ir a “A Taberna do Cantón”, sitio al que ya habíamos intentado ir varias veces pero siempre estaba lleno. De los cuatro que éramos dos llegaron antes y otros dos llegamos mas tarde (cuestiones de aparcamiento) observando que ya les habían servido algo de beber, procedimos a acercarnos a la barra esperando a que alguien amablemente nos atendiese. Y aquí empieza lo bonito, la camarera estaba de un lado a otro de la barra, sirviendo, recogiendo, fregando, haciendo de todo excepto mirarnos o decirnos un simple ¡ahora os atiendo!. Después de cerca de diez minutos uno de mis amigos cuando la ve pasar le dice ¡mira, disculpa!, frase que en un primer momento no pareció oír pero resultó que sí ya que la respuesta (bastante meditada porque pasaron varios segundos) fue “un momentito ¡eh! que aquellos de allí llegaron antes y aún no los he atendido ¿vale?” (me falta palabras para describir el tono con el que pronuncio tales palabras pero que me dejaron helado) y se marcho sin más.

No os podéis imaginar lo que pasó por mi mente en ese momento y supongo que por la del resto de mis amigos, nos miramos y no comentamos nada, yo no sabía qué hacer. Pasados un par de minutos observando como la camarera seguía a lo suyo me preguntan “Bueno ¿Qué hacemos?” a lo que no tarde ni un segundo en responder con un ¡Irnos!. Después de varios cruces de miradas y tras estar todos de acuerdo cuando se dignó a venir a preguntarme que qué nos servía le dije ¡nada!, acto seguido uno de mis amigos pido la cuenta y nos fuimos.

Bueno, podría extenderme muchísimo más pero lo que quiero es dar un grito al aire para decir ¡DIOS, COMO ESTÁ LA HOSTELERÍA! y pedir por favor que si os pasa lo mismo, no hagáis lo que hice yo, que fue quedarme callado. He decido que la próxima vez se tiene que enterar el encargado/dueño y probablemente algunos de los clientes (eso sí, siempre con educación y respeto) porque si no, nadie se va a dar cuenta de por qué se pierden los clientes y no se corrige la situación porque para ellos sencillamente “no ha pasado nada”.