viernes, 12 de enero de 2018

PARADOR DE FERROL


Como viene siendo tradición, cada año por navidad nos juntamos en una cena multitudinaria los amigos y conocidos del pueblo, y este año el sitio elegido para celebrar dicho evento fue el "Parador de Ferrol", un sitio emblemático de nuestra comarca que se caracteriza por tener unas instalaciones espléndidas en un entorno inmejorable como es el arsenal militar y la ría de Ferrol.


En esta ocasión nos juntamos treinta personas con un menú cerrado de 30€/Pax. compuesto de un entrante, un plato principal de carne, con opción poder cambiarlo por un pescado en aquellas personas que lo anterior no les gusta, un postre, cafés e infusiones con dulces de navidad y chupitos de aguardiente y licores gallegos, todo ello regado con aguas, cervezas, refrescos, vino tinto o vino blanco con D.O., a parte de disponer sin hora de salida de uno de los salones de la planta baja para posteriormente poder bailar y tomas unas copas, y donde el equipo de música fue cedido por el propio parador.



Para esta cena nos colocaron el en salón de la galería que tiene las vistas al arsenal en una mesa corrida, amplia, cómoda y con una presentación impecable. Todo el menú se sirvió emplatado, el entrante que fue el mismo para todos y era una "Milhoja de setas y gambas con mermelada de pimiento", que para mí y creo que puedo hablar en nombre de casi todos los comensales, estaba buenísima, relleno contundente con muy buen sabor y con un hojaldre muy bien preparado, el plato principal contratado era un "Solomillo de Cerdo Ibérico con patatas panadera y salsa de queso", buena presentación, una cantidad más que suficiente, en mi caso con una carne bien preparada y el acompañamiento excelente, no puedo hablar en nombre del resto de los comensales pero en general gustó mucho, pero bueno, como suele pasar y sobre todo en cenas de tanta gente, siempre hay alguna opinión dispar, a aquellas personas que no les gustaba la carne les sirvieron una "Merluza a la pancha con una guarnición de patata cocida, trigueros y ensalada", que tenía una pinta muy buena y que todas las personas que la probaron dijeron que estaba fabulosa.





Terminamos con un postre que era también el mismo para todos los comensales "Coulant de chocolate con helado de mandarina", en mi caso estaba muy bueno, bien presentado y correctamente preparado, al abrirlo el chocolate interior estaba  derretido en su perfecto punto, cosa que no fue así en todos por lo que pude ver, pero esa combinación con el sabor de la mandarina estaba muy bueno, terminamos con unos cafés acompañados por unos turrones variados de muy buena calidad y unos chupitos de aguardientes y licores. 


Una cena que me gustó mucho y creo que casi todos los comensales opinaron lo mismo. En entorno es excepcional, el salón amplio con una decoración al estilo tradicional antiguo muy acogedor y con unas vistas, que aunque era de noche lo hacía muy bonito, el servicio impecable, coordinado, rápido y con una atención muy buena típica de paradores, la comida estaba muy buena, bien presentada y cocinada con productos de calidad, creo que no se puede pedir más, sin duda un sitio recomendable.

Saludos.